Washington podrá comprar a costo de producción el 20% del crudo de todos los campos operados por NABEP
Uno de los efectos más inmediatos del acuerdo petrolero anunciado por la Casa Blanca el 31 de agosto de 2026 será la posibilidad de reabastecer la Reserva Estratégica de Petróleo estadounidense, que según el documento oficial quedó en mínimos históricos durante la administración anterior.
El mecanismo es directo: North American Blue Energy Partners (NABEP) otorgó al Departamento de Estado el derecho a adquirir, a costo de producción, un 20% garantizado de la producción de todos sus campos actuales y futuros en Venezuela.
Ese suministro estable y de bajo costo servirá también para cubrir necesidades militares y otros usos sensibles.
A ello se suma un derecho de primera opción sobre el 80% restante de la producción, lo que asegura una fuente de energía disponible en el hemisferio ante situaciones de emergencia.
El acuerdo, firmado por el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Guerra Pete Hegseth, otorga además a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra el 35% del capital de la matriz de NABEP, compañía que recibió concesiones por 100 años sobre 17 campos con reservas cercanas a los 65.000 millones de barriles.
La contraparte venezolana obtiene una inversión de hasta 100.000 millones de dólares en nueva infraestructura petrolera, miles de empleos de alta remuneración y unos 200.000 millones en regalías e impuestos durante los primeros 25 años, recursos destinados a la reconstrucción y el desarrollo social del país.












