La reforma petrolera abrió la puerta; la compañía fue la primera en cruzarla y hoy lidera el sector
La historia de cómo Alejandro Betancourt se convirtió en el mayor petrolero de Venezuela comienza con una reforma. A finales de enero, se aprobó la modificación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, que creó los Contratos de Participación Productiva (CPP) como nuevo esquema de negocio. North American Blue Energy Partners (NABEP), la empresa que controla, fue la primera en aprovechar esta oportunidad.
El CPP es un modelo que invierte la lógica tradicional del negocio petrolero. El operador asume íntegramente el riesgo de toda la cadena: desde la exploración hasta la comercialización del crudo, pasando por extracción, tratamiento, almacenamiento y transporte. El Estado no participa en los costos.
En abril de 2026, NABEP se convirtió en la primera compañía en firmar un contrato bajo esta modalidad, un movimiento que la diferenció de la competencia y la catapultó al liderazgo del sector. Hoy es la mayor operadora petrolera privada de Venezuela y la compañía más grande de la industria.
De raíces venezolanas, NABEP se perfiló como el socio local de referencia en la estrategia energética que Washington impulsa en el país, en paralelo a las reformas de hidrocarburos y minería aprobadas por vía expedita.
Con los CPP en expansión y la producción en crecimiento constante, la empresa de Betancourt se afianza como el protagonista indiscutible del nuevo mapa petrolero que se traza entre Caracas y Washington.












